Cuba: ¿por qué cinco candidatos vacunales?

En agosto de 2020, el Instituto Finlay de Vacunas anunció el inicio del ensayo clínico del primer candidato vacunal cubano contra la COVID-19: Soberana 01. Par de meses después, en octubre, el mismo Instituto informó acerca de Soberana 02, el segundo candidato vacunal de factura nacional. Mientras tanto, en diciembre, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) notificó otros dos candidatos vacunales: Abdala y Mambisa. Por último, en enero de 2021 comenzó la Fase I de ensayos clínicos de Soberana Plus, también desarrollado por el Finlay.

De esta manera, Cuba cuenta en estos momentos con cinco candidatos vacunales contra la COVID-19, ubicados en diferentes fases de ensayos clínicos. Precisamente, una de las preguntas más frecuentes de la población es por qué se desarrollan varios candidatos vacunales en el país. “Con uno solo y que sea seguro y eficaz, ¿no basta?”. Repasemos algunas respuestas para esta interrogante a partir de dos razones fundamentales.

Más posibilidades de que un candidato llegue a la última fase y se convierta en vacuna.
Según lo planteado por varios investigadores de la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos, en el artículo Los ensayos clínicos y su impacto en la sociedad, publicado en 2016 en la revista científica Medisur, “el ensayo clínico constituye la metodología idónea que utiliza la farmacología clínica para evaluar la eficacia y seguridad de un tratamiento o intervención en seres humanos, este constituye la piedra angular de la investigación”.

Esto quiere decir que, como evaluación al fin, existen posibilidades de que la eficacia y seguridad obtenidas en una determinada fase del ensayo clínico no sea la requerida y, por tanto, el tratamiento o intervención en cuestión no avance a otras etapas de desarrollo. Entonces, contar con cinco candidatos vacunales da más posibilidades de éxito que apostar por uno solo.

Por esta misma línea, la jefa del Departamento de Diseño y Conducción de Ensayos Clínicos del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (CENCEC), la MSc. Yamilé Cachimaille Benavides confirmó, en exclusiva* para Cubahora, que en las investigaciones de este tipo existen posibilidades de éxito y también de fracaso. En este sentido, no se puede esperar a tener resultados de un estudio para lanzarse a investigar otros, menos en este contexto de urgencia.

Actualmente, en la carrera que realiza la comunidad científica por encontrar una vacuna como respuesta a la pandemia, son cuatro los candidatos vacunales que se han quedado por el camino (en Fase I o Fase I/II de desarrollo) por no aprobar las pautas establecidas durante la evaluación.

Mientras tanto, otros 82 se encuentran en fase clínica, según los datos más actualizadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De ellos, 20 están en la Fase II/III o Fase III de desarrollo, grupo en el que se ubica el candidato vacunal cubano Soberana 02.

Los candidatos vacunales cubanos no compiten entre ellos.

Los cinco candidatos vacunales cubanos tienen características diferentes, partiendo de la plataforma que utilizan y su formulación hasta la edad de los voluntarios que intervienen, las provincias participantes y los diseños planteados en los ensayos clínicos.

Sobre este tema Cachimaille Benavides, aclaró que para cada uno de los candidatos vacunales cubanos se han diseñado estrategias de investigación distintas y se han estudiado grupos y lugares diversos, con recursos humanos diferentes. Por tanto, las actividades de los candidatos vacunales en Cuba están distribuidas de manera tal que no compiten entre ellos.

“Eso tiene una implicación en el momento de la producción, para que cuando se necesite vacunar a toda la población no existan dependencias de los mismos sistemas productivos ni humanos” añadió Cachimaille Benavides.

Por tanto, desarrollar cinco candidatos vacunales no es una cuestión de capricho de la ciencia cubana. Es una decisión que busca tener mayores probabilidades de éxito, explora características diferentes y apuesta por cada uno de ellos. El fin es común: lograr la protección e inmunidad, lo que se traduce en felicidad y bienestar.

1 comentario

  1. Me gusta este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.